Ya se siente el frío, lo que significa el comienzo de una larga espera hasta nuevas salidas de pesca a mosca. Las primeras semanas de noviembre dejaron fuertes lluvias que le dieron a nuestra rivera un color un tanto desagradable, lo que nos obligó a esperar al penúltimo fin de semana de noviembre a que se aclararan las aguas y poder disfrutar de verdaderos lances a pez visto.

Tras una semana sin llover y con varios días seguidos soleados el aspecto del agua era muy diferente.
Las mantas de bogas cada vez más compactas y pequeños grupos de barbos comenzando a conjuntarse delataban los últimos días de actividad y auguraban un día complicado de pesca. Intentar engañar a algún barbo dentro de un grupo de peces es casi imposible, cualquier cosa que les caiga, por muy sutil que sea el lance, por muy fino que sea nuestro bajo, por muy perfecta que sea nuestra imitación... huyen despavoridos, todos a una, pero la buena noticia llegó cuando observamos que todavía quedaban algunos más aislados, cebándose en superficie, removiendo el fondo en busca de larvas y ninfas... felizmente seguían activos.
Las imitaciones que utilizamos
En uno de nuestros rincones favoritos vemos un par de barbetes bastante buenos, en ese momento llevábamos montada una hormiga de ala y no dudamos en presentársela. Subió muy despacito, absorbió y a disfrutar...estaba fortísimo, una gran y larga lucha que nos regaló éste.
48 cm de pez, muy sano y bien alimentado

El siguiente lance fue espectacular, tras la devolución del anterior, observamos la aproximación de un aparato! desde el margen derecho del río hacia una hilera de juncos detrás de los cuales nos encontrábamos. Esa parte de la rivera es muy estrecha, tendrá unos 2 metros de ancho, a lo que se sumaba la selva de juncos que nos precedía, lanzar era imposible. Justo detrás una adelfa que parecía milenaria (por su tamaño), pero en estas condiciones hay que lanzar sí o sí, el pez se aproximaba lentamente, tanto es así que tras unos segundos que lo perdemos de vista, aparece justo debajo de la hilera de juncos, debajo de nosotros, a un palmo. La parte buena era que no nos veía y la mala era el cómo hacerle llegar la hormiga de ala. Decidí recoger casi toda la línea y lancé como pude el bajo. Tras enrollarse un poco el sedal en los juncos, no sé cómo la mosca quedó rallando el agua y la leve brisa hacía mover los juncos dándole unos tironcitos a la hormiga que la hacían irresistible, DE PELÍCULA!! el barbo se dio la vuelta y comió. jajajja, cachetazo y a correr, tras varios segundos de carrera veo que se aproxima a una zona donde sabemos que existe uno de los refugios naturales de estos peces en el invierno, una cueva justo debajo de un cortado de piedras, debajo de tierra, en la que se adentró muchísimos metros hasta que desgraciadamente nos partió el bajo. No es el primero que se escapa así, en el mismo sitio ya son muchas roturas...
La pesca tiene esto pero, no nos desanimamos y nos vamos a por el siguiente. Cambiamos de imitación en este caso una larva de riacófila muy abundantes en este río. Tras varios minutos de espera y de falsos lances, logramos despertar la atención de un par de ejemplares que se aproximaron a ver qué era lo que hacía ruido al caer, era una de las pozas más profundas de la zona y no era fácil ver por donde andaban pero, tras detectar su anaranjada librea delatadora, lanzo al hueco y un misil se abalanza sobre la imitación, no la dejó ni profundizar, no tuve ni que engancharlo, él solito emprendió una carrera espectacular que me sacó muchísimos metros de backing en pocos segundos, tras una parada siento que no tira más, comienzo a recoger línea y veo que se deja caer, por su propio peso, entonces comencé a notar que iba a ser una buena pieza. Tras una larga lucha que me dejó el brazo y la mano "pa robá panderetas", consigo sacarlo. 60 cm de pez.
Tras su devolución, cambio a una efémera marrón ya que veo varios pequeños barbitos y bogas comer arriba, tras numerosas picadas y pequeñas capturas continúo mi ruta hacia una nueva querencia de barbos.
La cantera ya porta sus atributos...
El siguiente lance lo pudimos disfrutar en un lugar del río donde rara vez no hay sorpresas, ya que casi siempre hemos podido observar a estos ciprínidos patrullar esta zona en la búsqueda de alimento. Es un lugar idóneo, una tabla un poco profunda, llena de rocas sumergidas donde nuestros submarinos encuentran alimento, seguridad y buena temperatura ya que pega el sol allí casi todo el día y, en estas fechas en las que el frío se empieza a notar es una querencia perfecta para observarlos. Otra cosa ya es, que acepten nuestras imitaciones...pero tras algún rechazo, típicos en esta especie y de la época del año en la que estamos, conseguí ver una gran nube de lodo, sobre la que se distinguía, difícilmente, la anatomía de uno de nuestros amigos. Lancé una ninfa de tricóptero bastante plomada, lo que ocasionó un pequeño ploff!! al caer, que el bicharraco no pudo resistir, no la dejó ni sumergirse más de medio metro, la ninfa cayó a un metro del pez que se abalanzó sobre la imitación. Tras la clavada y potentísima carrera me pude hacer con él, unas fotitos y al agua de nuevo. Un barbito de 55 cm.
Tras su captura y suelta nos despedimos de la temporada hasta que el tiempo quiera.
Os muestro un vídeo del Otoño barbil.
Saludos















7 comentarios:
Grande y barbos y grande fotos, enhorabuena por todo el conjunto.
Saludos
Marcelo, preciosos barbos. Todo un mérito a estas alturas del año, pero mientras las lluvias lo permitan podremos seguir así.
A ver si me llegan unas fotos, que tengo una entrada medio medio, ya la veréis.
Un saludo y enhorabuena por esos bicharracos
Como siempre....chapó. Que pedazos de barbos, pero seguro que no son los últimos del 2011.
Si señor, que gran reportaje. Me ha gustado un montón. Ahora a guardar las cañas en mantequilla para la próxima temporada.
un abrazo.
Gracias Álvaro, Satu, Kike, la verdad es que están muy duros de pelar, comienza el frío y aunque no llueva, estos tanques parecen dejar de alimentarse, rechazan todo tipo de imitaciones y huyen a la más mínima. Esperemos que sea un Invierno abundante de agua, para tener una próxima temporada espectacular. saludos
Estupendos barbos Marcelo,y una maravilla de rio.
Un abrazo!
Gracias Carlos, ahora a llenar las cajas de moscas y ordenar fotitos y videos, saludos
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